La Tarjeta Azul de Transporte estuvo en el ojo de un conflicto

En España se vivió una situación tensa para aquellas personas que tienen una discapacidad, tras presentarse varias denuncias en la CECU (Confederación de los Consumidores y de Usuarios de la Comunidad Madrileña) ya que para poder acceder al “ABONO TRANSPORTES”, ellos deberán renunciar al uso de la Tarjeta Azul de Transporte.

El sistema en el que se tramita el abono transporte (de uso en todo el territorio madrileño y redes cercanas) no permite que un mismo usuario cuente con dos tarjetas. Aquellas personas que poseen la Tarjeta Azul (utilizada zonalmente). Una de las mujeres que ha denunciado esta situación solicitó tras un año de espera la suspensión de la Azul para poder acceder al abono transporte. La respuesta del ayuntamiento madrileño fue que si la suspendía perdería todos los derechos de la misma.

El CECU de Madrid comprende que la tenencia de la tarjeta de abono transporte no tiene que ser bajo ninguna circunstancia objeto de discriminación, menos aún si la persona sufre de alguna discapacidad. Por consecuencia, solicitó que el Consorcio de Transportes Madrileño solucionara esta absurda anomalía, permitiendo que la ciudadana pudiera, finalmente, tener el abono correspondiente.

Al acceder, la mujer tendrá desplazamientos más sencillos, por haber cambiado de universidad por esta razón y el correspondiente descuento económico.